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El azabache asturiano y la reina Victoria

El azabache es una variedad de lignito, formado por madera de los árboles enterrados y sometidos bajo una intensa presión durante los períodos Jurásico y Cretácico. Este mineraloide de color negro intenso puede ser tallado con facilidad. El azabache ha sido explotado a lo largo de los siglos en diferentes puntos de la Península Ibérica. Pero sin duda, el azabache de mayor importancia a nivel mundial es el que aún se puede encontrar en la cornisa cantábrica, especialmente en Villaviciosa. El azabache asturiano es conocido por su gran calidad, y su asociación con el Camino de Santiago desde el siglo XII. El azabache asturiano ha sido tradicionalmente equiparado por su calidad y características con el azabache inglés. Desde la prehistoria hasta la actualidad, el azabache siempre ha sido incluido en ajuares funerarios, creado para adornos personales, con una carga profiláctica y apotropaica, vinculado con especial interés en el mundo femenino e infantil. Entre sus propiedades pueden destacarse el ahuyentar a las serpientes y a los demonios, diagnosticar la epilepsia y averiguar la virginidad, empleado como herramienta de adivinación, o una cura para los dientes si se cocinaba en vino, además de poder ser empleado como colirio  (Menéndez, 2020). 

Figura 1. Azabache de Whitby, Yorkshire, en 1895. Fuente.

Los artesanos que creaban piezas con este material eran conscientes de las características de este material y de sus connotaciones sociales y religiosas. Los primeros textos en los que se encuentra constancia de la abundancia, uso y explotación de azabache son del siglo III d.C. presente en Britania. En la península ibérica habrá que esperar al siglo XI, para que su presencia se documente. A partir de la Edad Media la utilización del azabache en la península ibérica, sobre todo del azabache asturiano conectado con el desarrollo del Camino de Santiago, experimentaron un gran avance.

Tal fue la importancia de esta materia prima para el gremio de azabacheros de Santiago de Compostela que, en sus ordenanzas del siglo XV y XVI, el gremio trató de monopolizar la talla de este material, por una parte, denunciando las prácticas desleales de los diferentes artesanos, e instando a que no entrase en Santiago otro azabache que no fuera el asturiano. Sin embargo, existe documentación que demuestra la exportación de material procedente de otros puntos de la península. En el caso del azabache inglés, al igual que el azabache español, estuvo vinculado al mundo eclesiástico, así como a la producción de cruces y rosarios, aunque en menor medida que el español. La pieza de azabache que cuenta con mayor popularidad en la península ibérica, empleada como amuleto protector, es la higa, siendo las más antiguas datadas del siglo XIII. Con la decadencia del Camino de Santiago en el siglo XVI se impulsan nuevas vías de comercio, que se mantendrán hasta el siglo XX. Este nuevo comercio se trata de la exportación de materiales realizados en azabache como higas, rosarios y otras piezas a América. El último gran éxito de la industria del azabache, tanto de la Península Ibérica como de Inglaterra, vino por la reina Victoria del Reino Unido. La moda victoriana inglesa se vinculó al luto por el que estaba pasando su reina tras el fallecimiento en diciembre de 1861 del príncipe Alberto, quedando viuda a los 42 años. Permaneció de luto los últimos cuarenta años de su vida. El duelo de la reina fue tanto innovador como desmesurado, creando nuevos tipos de religiosidad material, portando con ella siempre este tipo de joyas de luto (King & Werner, 2019).

«Cuando la reina paseaba por el parque en su carruaje descubierto seguida de sus montañeses, las niñeras […] admiraban los adornos de azabache que Victoria exhibía en su pequeña cabeza reclinada» (Strachey, 2008).

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Figura 2. Princesa Luisa (1848-1939), hija de la reina Victoria y el príncipe Alberto, posterior duquesa de Argyll, luciendo una doble hilera de cuentas de azabache. Fuente

Esto supuso para la industria minera española la exportación de toneladas de azabache en pocos años a Reino Unido. Los artesanos ingleses desacreditaban la calidad del azabache español, en parte porque lo culpaban del colapso de su industria minera local. No obstante, el origen de gran parte del azabache que emplearon en sus famosas piezas victorianas, y que hoy en día son objetos de coleccionista y vendidas como «Whitby Jet» es de España. Las labores de extracción del azabache en Asturias no estaban profesionalizadas y las realizaban los propios campesinos estacionalmente, extrayendo el material en galerías angostas, con herramientas rudimentarias y métodos manuales. El único intento de modernización para la extracción de este material se introdujo a principios del siglo XX, debido a la alta demanda de encargos procedentes de Reino Unido. La extracción del azabache inglés, al igual que el asturiano, se recogía en afloramientos, acantilados con playas… hasta que se inició posteriormente la minería de este material a mediados del siglo XIX. El oficio de azabachero empleaba herramientas sencillas, como cuchillos, navajas de barbero, taladro o torno de arco, para después pulir las piezas una por una. Los secretos de este oficio se transmitían de forma oral, de padres a hijos, o aprendices. En Inglaterra, en el siglo XIX, ya existían grandes talleres que suplían la alta demanda de la moda victoriana, empleando sistemas sofisticados y parcialmente mecanizados, donde varios trabajadores se agrupan para realizar tareas en cadena, aunque también existían talleres modestos de artesanos individuales (Menéndez, 2020). 

En la época victoriana el ejemplo de la reina Victoria se difundió, y las mujeres siguieron las estrictas reglas de etiqueta unidas a la vestimenta del luto y al comportamiento durante el luto (Ortiz, 2019). Durante este periodo de luto la reina prefirió el azabache de Whitby, lo que impulsó el negocio local de esta ciudad costera de Yorkshire. El incremento exorbitado en la demanda de joyas de azabache a mediados del siglo XIX aumentó el precio de estas joyas que podían combinarse con metales preciosos o piedras semipreciosas. Los collares de cuentas de este material eran las piezas de joyería más populares durante el siglo XIX, entre las viudas burguesas durante el luto total aceptado dentro de su clase social. Estos tipos de cuentas de azabache eran facetadas, lisas y talladas. Tras el fallecimiento de la reina Victoria en 1901, el negocio de las joyas de azabache se redujo (Oliver, 2020).

El azabache ha sido trabajado y empleado durante siglos para joyería y arte gracias al trabajo artesanal de los azabacheros y a la transmisión de su conocimiento a generaciones posteriores. La joyería en azabache la adquirían personas que pudieran permitírselo debido a su alto costo. Desde peregrinos que compraban souvenirs de azabache en Santiago de Compostela tras realizar el camino hasta la reina de Inglaterra,  añadiendo a modo de complemento en su luto, joyas de azabache. No obstante, tanto en el caso español como en el inglés, todas las minas de azabache cerraron oficialmente entre finales del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. Actualmente, los dos principales productores de azabache son Whitby (Yorkshire) y Asturias. Aunque tras el cierre oficial de las minas hace cien años, el origen y la autenticidad del azabache no está regulado, ni internamente, ni mediante figuras del propio gremio, ni tampoco desde un punto de vista administrativo (Menéndez, 2020). 

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Figura 3. La reina Victoria junto a su hija, la emperatriz Frederick de Alemania, en 1889.  Fuente.

Bibliografía

Menéndez Menéndez, A. (2020). Aproximación al pasado, presente y futuro de la industria azabachera, un patrimonio cultural, material e inmaterial, en vías de extinción. En J. Lerma García et al. (Coords.). I Simposio Anual de Patrimonio Natural y Cultural: ICOMOS España  (pp. 480-484). Universitat Politècnica de València.

King. J. & Werner. W. J. (2019). Constructing Nineteenth-Century Religion: Literary, Historical, and Religious Studies in Dialogue. Ohio State University.

Ortiz, J. A. (2019). Dolor y muerte en la indumentaria española. Vestir de luto a finales del siglo XIX. dObra[s]: revista da Associação Brasileira de Estudos de Pesquisas em Moda, 12(25).

Oliver, J. (2020). Hidden Jewellery Revealed: an exploration of social status through the Rouse Hill House jewellery collection, 1801 to 1924. UNSW Sydney.

Strachey, L. (2008). La reina Victoria. Lumen.

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