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El expolio: el gran enemigo de la arqueología

INTRODUCCIÓN

Probablemente a lo largo de nuestra vida ha llegado a nuestros oídos que familiares, amigos y conocidos tienen alguna moneda romana o trozo de cerámica, e incluso, alguna colección de restos… ¿Qué relación tiene esto con el expolio?

Si buscamos en la RAE el significado de expoliación, encontramos que es la  «acción u omisión que ponga en peligro de pérdida o de destrucción todos o alguno de los valores de los bienes que integran el patrimonio histórico español o perturbe el cumplimiento de su función social». De igual modo, si visualizamos el Art.4 de la Ley de Patrimonio Histórico Español de 1985, hace la misma definición de expoliación concretando que, cada comunidad autónoma deberá evitar estas prácticas ilícitas tomando las medidas correspondientes. A simple vista, el hecho de coger un «trocito» de cerámica o una moneda, es una actividad ilícita según la legislación estatal.

DIFERENCIA ENTRE ARQUEOLOGÍA Y EXPOLIO

Y, ¿qué tiene que ver esto con la arqueología? Sabemos que la arqueología es la disciplina que estudia las sociedades pasadas a través de los restos materiales que se conservan. Si, por desgracia, estos restos materiales no son manipulados por profesionales, se destruye la historia. Es decir, la metodología de trabajo que usan los arqueólogos está diseñada para obtener la mayor información posible, teniendo en cuenta el contexto de todos los bienes arqueológicos. 

Para los arqueólogos el expolio dificulta el estudio de los yacimientos en su totalidad, pues al manipular estos restos «extinguen» al completo el contexto en el que se encuentran, y así la «vida» que tuvo en el pasado. La siguiente imagen es un ejemplo claro de la diferencia entre la arqueología y el expolio:

TIPOLOGÍA DE ACTIVIDADES ILÍCITAS

Figura 1 .  Ilustración original «Archaeology: Why Context Matters». Autor:  Jens Notroff. Fuente:  Twitter, 2022. 
Figura 2. Ilustración traducida «Archaeology: Why Context Matters». Autor: Biblioteca de Clío.  Fuente: Twitter, 2022.

Tras ver la imagen, ¿podrías identificar qué actividades ilícitas están vinculadas con la expoliación? Para que te hagas una idea, hay varios tipos a destacar: 

Uso de detector de metales y prospecciones ilegales. Son las actividades más denunciadas en todas las comunidades autónomas españolas. El uso de detectores de metales debe ser autorizado en todo momento por las autoridades competentes y comunicado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, ya que se trata de una herramienta que permite localizar restos arqueológicos, entre otros usos1.  También en las prospecciones es necesario contar con autorizaciones administrativas y deben ser realizadas por profesionales.   Fuente (LPHA, 2007)

1Véase para conocer más información de la autorización de detector de metales y otros instrumentos en: el Artículo 60 de la  Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía.

Destrucción de yacimientos arqueológicos y restos arqueológicos. A través de obras de construcción en su mayoría, pues en muchas ocasiones no se llegan a realizar intervenciones arqueológicas de urgencia y sistemáticas. Por lo general, se encuentran en zonas con alta densidad de población, espacios urbanos y espacios industriales.

Figura 3. Detectores de metales y otras herramientas incautadas por la Guardia Civil a expoliadores. 

Compraventa ilegal de objetos arqueológicos, comercio ilícito de objetos arqueológicos procedentes de expolio. Suelen  encontrarse en subastas de coleccionistas, en páginas de compraventa de segunda mano. En el caso de que una persona comprase un objeto procedente del expolio está cometiendo el mismo delito que el propio expoliador.

Figura 4. Ejemplo de objetos arqueológicos (monedas romanas) en página conocida de compraventa.

Obtención de restos arqueológicos (terrestres o subacuáticos), expolio de yacimientos subacuáticos como el conocido caso del pecio Odyssey o el caso del yacimiento de Cástulo (Jaén), uno de los yacimientos más saqueados de Andalucía. 

Obtención de restos paleontológicos, que también forman parte del patrimonio, y que son evidencia de la vida pasada en la Tierra a partir de restos fósiles.

TIPOS DE EXPOLIADORES

Después de observar los tipos de actividades de expolio que se hacen en nuestro país, no podemos olvidarnos de las personas que llevan a cabo estas actividades ilícitas. ¿Quiénes están detrás de todo esto y con qué fin lo hacen? (Guash Galindo, 2017: 8-11)

Expoliadores ocasionales: suelen ser «aficionados» y realizan este tipo de prácticas para tener una colección particular. No suelen vender y si son denunciados no reinciden. 

Expoliadores profesionales: se mueven por motivos económicos y por lo general poseen recursos (documentación, cartografía, bibliografía) y herramientas más «sofisticadas» para llevar a cabo las actividades ilícitas. Trabajan en grupos organizados y conocen bien la comercialización ilícita de piezas a pequeña y gran escala. Suelen tener relación con los intermediarios de compra de estos objetos y con los grandes coleccionistas. 

 «Arqueólogos aficionados» y eruditos locales: su pasión por la historia local hace que lleguen a realizar estos actos ilícitos al margen de la legislación vigente. Hacen verse como «salvadores de la cultura local»  y únicos conocedores de ella por la «dejadez» de la administración. En ocasiones, los investigadores  de prestigio contactan con ellos para acceder a la información local, afectando negativamente por el crecimiento de su prestigio a nivel local.

¿Puedes identificar a alguien a partir de las características de los tipos de expoliadores? Si es así, evita que se lleven a cabo este tipo de prácticas ilícitas y piensa que el patrimonio es de todos. La Guardia Civil, con el SEPRONA, llevan desde 1988 luchando contra el expolio y, a través del grupo de Patrimonio Histórico, desmantelan a los infractores que anteriormente hemos señalado. 

CONCLUSIÓN

Después de haber visto la diferencia entre arqueología y expoliación, y variedad tipológica de expoliadores y actividades ilícitas, podemos ver el sentido del título de este artículo. El expolio es un gran enemigo para la arqueología ya que afecta seriamente a los yacimientos y al conjunto de hallazgos arqueológicos que proporcionan a los profesionales, arqueólogos, numerosos datos e información de la cultura o comunidad que en el pasado vivió en un espacio determinado. La descontextualización de las piezas hace que no se pueda «reconstruir» la historia. 

Además, es importante educar a la población en patrimonio y hacer ver que no existe el «arqueólogo aficionado». Si ponemos de ejemplo otras profesiones, no tiene sentido decir médico aficionado o arquitecto aficionado. ¿Dejarías que un «médico aficionado» te recete algún  tipo de medicación o te opere a corazón abierto? Y, ¿dejarías en manos de un «arquitecto aficionado» realizar los planos de tu casa?

La arqueología es una profesión y a día de hoy todavía existe un pensamiento «romántico» de los hallazgos arqueológicos. El «valor» de las piezas está en el contexto y en la información que proporciona el conjunto de piezas de un yacimiento. 

Por eso, es importante hacer hincapié en que una moneda romana no tiene ningún valor en la estantería de la casa de alguien A nivel decorativo sería similar a una pieza replicada por un artesano, por ejemplo. Así que, no robemos la identidad de nuestra tierra porque las piezas arqueológicas han estado miles de años en ese mismo lugar, dejemos a los profesionales construir la historia.

¡Cuida nuestra historia, cuida el patrimonio!

Figura 5. Ilustración «Cuida nuestra historia». Autora: Celia Uve. Fuente: Twitter, 2021.

BIBLIOGRAFÍA: 

GUASH GALINDO, J. A. (2017). «La investigación criminal del expolio arqueológico». Delitos contra el patrimonio histórico. Especial referencia al patrimonio arqueológico, 29 y 30 de junio de 2017.  Centro de Estudios Jurídicos. Dirección de enlace: https://www.fiscal.es/documents/20142/100743/Ponencia+Guasch+Galindo%2C+Jos%C3%A9+Antonio.pdf/e06c92a7-75d6-11bb-8b59-1d3b3e6cdf29 

Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español. Boletín Oficial del Estado. Jefatura del Estado, Madrid. «BOE» núm. 155, de 29/06/1985.

Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía. Boletín Oficial de la Junta de Andalucía. «BOJA» núm. 248 de 19/12/2007.

María Alcaide Ramírez

2 comentarios en “El expolio: el gran enemigo de la arqueología”

  1. MARÍA DOLORES RODAS

    Que importante es este artículo, y que importante es que sea leído. Sin contexto y sin restos materiales, ¿qué nos queda para dar luz al pasado?. Muy bueno, María.

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