Un acercamiento al estudio de la Edad Media
¿Es la Edad Media una etapa oscura? ¿Cuál es el origen de esta idea sobre el medievo? ¿Por qué prevalece aún hoy en nuestro imaginario colectivo? En palabras de Eduardo Baura García, la Edad Media es… «la época que más prejuicios, simplificaciones y generalizaciones ha merecido» (Baura, 2012, p. 15). Para Sandra Sáenz-López Pérez: «Pensar en la Edad Media supone aún hoy llenarla de ignorancia, misoginia, intolerancia…» (Sáenz, 2020, p. 70).
A lo largo de los siglos han surgido en torno a la Edad Media múltiples miradas e interpretaciones que han ido conformando esta etapa de la historia desde distintas posturas históricas, culturales, filosóficas, políticas y económicas. Ningún momento de nuestra historia está libre de juicios e interpretaciones, así como de una sesgada visión del pasado desde el presente. El análisis de la historia también está sujeto a los distintos agentes que sobre ella actúan, articulando o desarticulando el discurso histórico según se adapte a la tendencia imperante del momento. Es por ello que, a lo largo de una serie de artículos, se pretende abordar cómo se ha construido y cómo ha evolucionado el concepto de Edad Media, atendiendo a distintas etapas históricas: Renacimiento, Ilustración, siglo XIX, siglo XX y siglo XXI.

La Edad Media se ha proyectado en la cultura popular como una época de estancamiento social y científico, también en lo moral, entendiendo que existe un distanciamiento con la Antigüedad clásica y sus valores. En este sentido, resulta interesante atender a otros conceptos como Tardorromanidad, Tardoantigüedad o Antigüedad tardía, los cuales también encierran una problemática en cuanto a su comprensión, adscripción cronológica y contenido propio en relación con el inicio del medievo; esta terminología se comprendecomo el periodode transición entre la antigüedad y la Edad Media (Santana, 2018, pp. 197-200).
Ni en el medievo occidental ni en los territorios orientales del Imperio romano (conocido como Imperio bizantino), ni en el mundo persa e islámico, existió un abandono de las ideas y presupuestos del mundo clásico. La Edad Media, al igual que en otras épocas de la historia, tuvo lugar un gran desarrollo de lo material, lo intelectual y lo simbólico (Sáenz, 2020, p. 70). Esto es algo más que superado en el mundo académico, como así lo demuestran un gran número de publicaciones e investigaciones llevadas a cabo a lo largo de décadas, proceso que tuvo su auge sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX y que continúa en la actualidad (Baura, 2012, p.14). Sin embargo, aún hoy la Edad Media se relaciona comúnmente con el desorden, el hambre, la peste, la pobreza y los abusos de la nobleza sobre el campesinado (González, 2006, pp. 117–118).
La problemática inicial a la que nos enfrentamos al abordar esta cuestión es que nos encontramos ante un periodo histórico realmente extenso, de diez siglos, cuyos márgenes cronológicos aceptados comúnmente irían desde la caída del Imperio romano de Occidente en el 476 d. C. hasta el descubrimiento de América en 1492 (Sáenz, 2020, p. 70) o la caída de Constantinopla en 1453 (Murillo, 2014: 528; González, 2006, p. 125).

Otros acontecimientos que tienen lugar en el siglo XV, como la paz tras la guerra de los Cien Años, la invención de la imprenta, la definitiva conformación de los Estados nación europeos, la escisión del cristianismo e incluso el propio esplendor renacentista, pueden entenderse como elementos que influyeron en el final de la Edad Media y el comienzo de la Edad Moderna. Del mismo modo, nos encontramos con una época compleja, con gran cantidad de protagonistas, acontecimientos y un amplio espacio territorial (Villalba y Novoa, 2015, p. 13).
La construcción de la Edad Media en el humanismo renacentista
Es durante el Renacimiento, a finales del siglo XV, en el seno de la sociedad italiana, cuando comienza a gestarse una mirada a la Antigüedad clásica, entendiéndola, desde la cosmovisión del momento, como un tiempo glorioso. El hombre moderno comprenderá, desde los presupuestos de Petrarca —considerado padre del humanismo— que la Edad Media fue una suerte de «espacio intermedio» de oscuridad y desazón, alejado de la perfección clásica (Villalba y Novoa, 2015, p. 17).
En su poema África (1338), Petrarca dejó constancia de un deseo para unos tiempos que anhelaba y que habrían de significar una nueva Edad de Oro: «Disipadas las tinieblas, nuestros nietos caminarán de nuevo en la pura claridad del pasado». (Villalba y Novoa, 2015, p. 18).
Es entendida entonces la Edad Media, ya desde su origen, de una forma despectiva. La propia concepción del término, interpretándose como una etapa que se sitúa entre la Edad Antigua y la Edad Moderna (Baura, 2012, p. 11). Es esta visión la que se impondrá en la Europa occidental durante los siglos XV, XVI y XVII, considerando que existe una asimilación entre el mundo antiguo y el nuevo, siendo el objetivo del segundo emular al primero (Villalba y Novoa, 2015, p. 18). Este esquema tripartito de una época media y oscura entre dos épocas culturalmente más reseñables tiene sus orígenes en el Renacimiento (Baura, 2012, p. 11), siendo vista la Edad Media como una época «bárbara» frente al esplendor cultural que supuso el mundo clásico y grecorromano (Murillo, 2014, pp. 527-528). Desde esta posición, se evidencia que la Edad Media es entendida como un enorme «paréntesis» de casi mil años (Villalba y Novoa, 2015, p. 18).
Había nacido la tenebrosa Edad Media. Con ello, se había producido una profunda y radical ruptura histórica…constituyó una creación ideológica de gran relevancia, no en vano, pese a su inexistente adecuación a la realidad, la vigencia de esta concepción ideológica habría de prolongarse durante siglos, hasta alcanzar los tiempos actuales (Baura, 2012, p. 22).
El historiador y humanista Flavio Biondo (1388-1463) propuso acotar este periodo entre el siglo V, con la caída del Imperio Romano de Occidente, y el siglo XV, pero sin dotarlo de nombre. Por el contrario, Giovanni Andrea dei Busi (1417-1475), obispo de Alesia, pocos años después, lo bautizaría como Media Tempestas. En 1469, en una carta del obispo puede leerse en un párrafo: «sed mediae tempestatis tum veteris, tum recentiores usque ad nostra tempora» (Valdeón, 2003, p. 311). La expresión Media Tempestas haría referencia a este tiempo intermedio entre la Antigüedad y el humanismo renacentista (Valdeón, 2003, p. 311). Posteriormente veremos cómo historiadores y filólogos usarán términos como Media Aetas o Media Tempora, imponiéndose finalmente el término Medium Aevum.

Esta concepción de la Edad Media está sujeta también a una cuestión filológica, pues se entendía que se había adulterado y abandonado la lengua latina, rasgo inequívoco de la tradición clásica y romana (Valdeón, 2003, p. 312). La realidad es que no hubo una ruptura en la Edad Media con la tradición clásica, sino que esta se mantuvo y pervivió, marcando en gran parte la cosmovisión medieval, siendo el tránsito entre la Antigüedad y la Edad Media una etapa más de desarrollo histórico (Tomàs, 2017, p. 27).
Conclusiones
Como hemos observado a través de este análisis, la idea sobre una Edad Media oscura, aún hoy día prevaleciente en parte en nuestro imaginario colectivo, tiene su origen en el seno del pensamiento humanista durante el Renacimiento italiano. Desde esta perspectiva se entendería la Edad Media como un tiempo intermedio entre la Antigüedad clásica y el Renacimiento, calificando esos «Tiempos Medios» como una etapa sumida en las tinieblas. Una Media Tempestad que hoy día sabemos que no la caracterizó.
Bibliografía
Baura, E. (2012). El origen del concepto historiográfico de la Edad Media oscura. La labor de Petrarca, Estudios Medievales Hispánicos, 1, 7-22
Fernández, D. (2018). El mito del paraíso andalusí. Musulmanes, cristianos y judíos bajo el dominio islámico en la España medieval. Almuzara.
González, C. (2006). La construcción de la Edad Media: Mito y realidad, Publicaciones de la Institución Tello Téllez de Meneses, 77, 117-135
Murillo, J. I. (2014). Rémi BRAGUE, Mitos de la Edad Media. La filosofía en el cristianismo, el judaísmo y el islam medievales, Granada: Nuevo Inicio, 2013, 342 pp. Scripta Theologica, 46, 505-508.
Sáenz-López, S. (2020). Desmontando mitos sobre la Tierra en la Edad Media. Cuadernos del CEMyR, 28, 69-96
Santana, R. (2018). El concepto de Tardoantigüedad. Revisión historiográfica y problemas metodológicos. En Cutillas, E. (coord.) Convergencia y transversalidad en humanidades: actas de las VII Jornadas de Investigación de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alicante, 197-202.
Tomàs, B. (2017). Interpretación del mito en la Edad Media. El Mirador. Revista de alumnos de la Facultad de Filosofía. Universidad Pontificia de Salamanca, 17, 27-45
Valdeón, J. (2003). La valoración histórica de la Edad Media entre el mito y la realidad. En De la Iglesia, J. I. y Martín, J. L. (coord.) Memoria, mito y realidad en la historia medieval: XIII Semana de Estudios Medievales, Nájera, del 29 de julio al 2 de agosto de 2002, 311-329
Villalba, F. J. y Novoa, F. (2015). Para comprender la Edad Media. Editorial Universidad de Sevilla.
Recursos web
ViOne (2025, 28 de noviembre). «Luis XIV tenía menos poder que Macron» – Con Alberto Garín [Video] YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=3pIcCHuDNgU&t=4286s



