La exposición temporal que se reseña es la correspondiente a “El Egipto de Eduard Toda. Un viaje al coleccionismo del siglo XIX” realizada por el Museo Arqueológico Nacional entre junio y octubre de 2025, comisariada por Andrea Rodríguez Valls (CSIC) junto a Miguel Ángel Molinero Polo (Universidad de la Laguna). Esta exposición se centra en la figura del vicecónsul Eduard Toda i Güell (1855-1941) y el viaje realizado a Egipto entre 1884 y 1886, a través del material arqueológico del propio museo que el mismo Eduard Toda cedió al Estado tras su regreso a España y, la documentación traída desde la Biblioteca-Museu Víctor Balaguer, ubicada en Vilanova i la Geltrú (Barcelona).
La exposición comienza con un panel inicial que muestra los precedentes de la expedición de Eduard Toda, relacionados con la cultura egipcia. Seguidamente, se expone un panel introductorio con los propósitos y la temática de la exposición, cuya imagen más destacada es la conocida fotografía de Eduard Toda vestido de Momia . Este pequeño detalle demuestra el ímpetu del propio Toda por la civilización egipcia. A esto, le acompañan algunas piezas traídas Egipto, por ejemplo, la Isis lactante del periodo helenístico y el sistro del siglo I a.C. Estos objetos, sin duda, ilustran a la perfección los dos años en los que, como diplomático, recorrió el territorio en compañía de egiptólogos locales y otras regiones. A continuación, se muestra un itinerario en el panel contiguo, resaltando los lugares que el diplomático visitó durante su estancia en Egipto. Este punto es interesante, ya que ayuda al visitante a localizar los puntos geográficos que Eduard Toda asistió durante su estancia en Egipto. Otro punto interesante de esta primera parte de la exposición es la muestra de los uniformes que Toda utilizó durante la expedición, así como los documentos (también libros) traídos del archivo de la Biblioteca Víctor Balaguer que Toda donó tras su regreso a España.
Durante la exposición, se exponen otras piezas traídas de Egipto, destacando los Ushebtis en lapislázuli (Figura 1) y otras pertenecientes a tumbas tebanas como materiales de uso cotidiano, algunos en lino y esparto. Todo el material se apoya en los carteles explicativos, cuya información facilita al visitante la comprensión de la exposición. Otros elementos destacables son las proyecciones de la exposición, ya que muestran imágenes de archivo de locales fotografiados durante su estancia en cada lugar en el que se hospedaba. Estas fotografías ilustran la relación cercana que mantenía con los residentes locales.

La tumba de Sennedjem (TT1) adquiere gran protagonismo, puesto que el propio Toda participó en la excavación de Gastón Maspero en 1886 (Molinero Polo y Rodríguez Valls, 2022, p. 4). Esta tumba perteneció a un artesano de la dinastía XIX, y en ella se hallaron múltiples ajuares, sarcófagos y pinturas que acompañaban al difunto hacia el más allá.
A continuación, referenciamos la sala acondicionada para la exhibición de la Caja de Ushebtis (Figura 2), una pieza muy singular ya que simula la cámara funeraria donde se depositó la pieza. Este detalle es de gran relevancia, pues da entender que el propósito decorativo y la exposición de la propia pieza es adentrarnos en las creencias religiosas y las prácticas funerarias egipcias, así como en la concepción del paso al más allá. Todo ello se complementa con otros objetos arqueológicos como los sarcófagos, los Ushebtis, los vasos Canopos o los objetos cotidianos pertenecientes al difunto que se exponen al salir de la recreación de la tumba.

Por último, no se puede dar por finalizado este recorrido sin destacar el importante papel de la fotografía en la exposición. Se ha mencionado anteriormente como la decoración de la exposición incluye imágenes, como la de Edward Toda vestido de momia o de los habitantes de las localidades que visitaba. La incipiente incorporación de la fotografía incluso en el propio trabajo de campo arqueológico en la segunda mitad del siglo XIX ha hecho posible que se tenga documentación gráfica detallada del viaje de Eduard Toda, llegando a ser fotografiada la excavación de la propia tumba de Sennedjem, utilizando la fotografía como sustituto del calco (Molinero Polo, 2020, pp. 16-17), un método que sirvió para documentar con mayor precisión la tumba y como un instrumento clave dentro de la metodología arqueológica a día de hoy.
La exposición ha sabido aprovechar todos los recursos disponibles, tanto del museo como de la información documental existente sobre el diplomático que, aunque no fuese historiador, es considerado como pionero en la Egiptología española. En palabras del ya mencionado Miguel Ángel Molinero Polo: «Aun siendo uno de los precursores de la Egiptología hispana, no se puede olvidar que su solvencia profesión era la de diplomático y, más aún, que debía de desarrollarla con dedicación y solvencia…» (Molinero Polo, 2017, p. 2).
Con las palabras de Miguel Ángel, contrastadas con las piezas expuestas y los documentos de la Biblioteca Víctor Balaguer, se puede profundizar en una idea sugerente que se expresa a la perfección en la exposición: aunque Eduard Toda fue a Egipto a desarrollar sus labores de diplomático y vicecónsul, pudo forjar con esmero una incipiente pasión por El Egipto faraónico, llevando a cabo labores de excavación – refiriéndonos a la mencionada tumba de Sennedjem – y catalogación de las piezas encontradas además de escritos sobre la excavación del enterramiento. Es por ello por lo que podemos considerar a Eduard Toda como el primer Egiptólogo español per se (Pons Mellado, 2018, p.12), además de haber dejado un legado de un valor incalculable al ceder las piezas al Estado español.
Esta exposición es, sin duda, el reflejo del trabajo y esfuerzo que Eduard Toda desempeñó para traer estas piezas documentadas y catalogadas a España, con el fin de ser expuestas y conocer el Antiguo Egipto. además de proporcionar – posteriormente al ser cedidas al Museo Arqueológico Nacional – al visitante la importancia de la cultura egipcia.
Por último, es imprescindible agradecer al comisariado de la exposición, la dirección del Museo Arqueológico Nacional, los departamentos participantes y a todos los investigadores e investigadoras por la contribución que hacen recuperar la figura de Eduard Toda y su labor en Egipto. Han conseguido reivindicar la relevancia de su paso por Egipto, y como esta expedición marcó el hito fundacional de la egiptología como disciplina en las instituciones académicas españolas.
Bibliografía
Molinero Polo, M. Á. (2017). Eduard Toda i Güell en Egipto (1884-1886), En Aula orientalis: revista de estudios del Próximo Oriente Antiguo, Vol 35 (2), 291-318. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6425630
Molinero Polo, M. Á. (2020). Eduard Toda i Güell y el descubrimiento de la tumba de Sennedjem, Una memoria alternativa, En El Próximo Oriente antiguo y el Egipto faraónico en España y Portugal: viajeros, pioneros, coleccionistas, instituciones y recepción, Edicions de la Universitat de Barcelona 219-240. https://riull.ull.es/xmlui/handle/915/41262?show=full
Molinero Polo, M. Á. y Rodríguez Valls, A. (2022), Los viajes de inspección de las antigüedades al Alto Egipto y el archivo de Eduard Toda, Universidad de la Laguna. https://doi.org/10.25145/b.2023.08
Pons Mellado, E. (2018). La colección egipcia de Eduard Toda i Güell del Museo Arqueológico Nacional, En Arqueología de los museos. 150 años de la creación del Museo Arqueológico Nacional: actas del V Congreso Internacional de Historia de la Arqueología/IV Jornadas de Historia SEHA-MAN, 1075-1090, Subdirección General de Documentación y Publicaciones. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6535380



